-Ese me gusta bastante- dijo el joven- ¿Que representa?
-Creo que es el Día del Juicio Final- le respondío el hombre
-Ya- el joven continuo observando el cuadro- ¿Y eso que es?
-Pues es...no se...el ultimo día en la Tierra. Ya sabes. Cuando la humanidad sea juzgada por todos los crimenes que ha cometido y esas cosas.
-Ahm. ¿Y entonces se sabrá quien va al cielo y quien al infierno, no?
-Exacto
-¿Y como se le llama al otro sitio?
-El Purgatorio
-Ese, el Purgatorio. Es un poco lo que esta en medio, ¿no? No has sido malo del todo pero tampoco has sido demasiado bueno. Como el Betis, te quedas en medio de la tabla.- el joven se giro hacia el hombre- ¿Tu crees en todo eso?
-¿En el Betis?
-En el Juicio Final y en el mas allá. En la culpa y en los pecados, en el infierno y en todo eso.
El hombre se volvió hacia él. Sus ojos azules se posaron brevemente sobre el joven antes del volverse hacia el cuadro.
-No lo se. No se en lo que creo. Las cosas que te enseñan de niño nunca te abandonan del todo- Metió la mano en el bolsilo de la chaqueta y saco un cigarrillo. Una vez llevado a la boca, continuó.- Siempre he intentado comportarme en la vida. Si veo a una anciana cargada con la compra...bueno, no le llevo las bolsas de la compra. No voy tan lejos. Pero si que le abriría las puertas y la dejaría pasar.
-Además, aunque quiséras ayudarle con la compra, ella pensaria que lo que querias era robarle
-Exacto.-asintio el hombre
-Asi es el mundo en el que vivimos.
-Si, pero aunque intente ir por el buen camino, he de asumir el hecho de que no todo es tan simple. Durante toda mi vida he hecho cosas, han sido muchas y la mayoria no eran lo que se dicen buenas.- dijo el hombre, y despues guardo silencio.
El joven volvio a apartar la vista del cuadro y miro fijamente al hombre a la cara, interrogante. El hombre, con voz queda, continuó.
-Hace mucho tiempo. En otro lugar. Maté a un hombre. - le dio una bocanada a cigarrillo.- No era mi intencion, sé que no queria matarlo. Pero tuve la culpa de aquello. Y si en ese momento y en ese lugar, yo no hubiese estado alli, quiza aquel hombre aun estaria vivo, y eso es algo que no puedo cambiar. Yo soy el culpable. Esta muerto por mi culpa. Intento aceptarlo pero no puedo. Siempre sere aquel que le arrebato la vida. Y eso nunca podre olvidarlo,... a no ser que yo también desaparezca.
-Eso ni se te ocurra.
Y padre e hijo continuaron alli, parados, observando el cuadro.
-Creo que es el Día del Juicio Final- le respondío el hombre
-Ya- el joven continuo observando el cuadro- ¿Y eso que es?
-Pues es...no se...el ultimo día en la Tierra. Ya sabes. Cuando la humanidad sea juzgada por todos los crimenes que ha cometido y esas cosas.
-Ahm. ¿Y entonces se sabrá quien va al cielo y quien al infierno, no?
-Exacto
-¿Y como se le llama al otro sitio?
-El Purgatorio
-Ese, el Purgatorio. Es un poco lo que esta en medio, ¿no? No has sido malo del todo pero tampoco has sido demasiado bueno. Como el Betis, te quedas en medio de la tabla.- el joven se giro hacia el hombre- ¿Tu crees en todo eso?
-¿En el Betis?
-En el Juicio Final y en el mas allá. En la culpa y en los pecados, en el infierno y en todo eso.
El hombre se volvió hacia él. Sus ojos azules se posaron brevemente sobre el joven antes del volverse hacia el cuadro.
-No lo se. No se en lo que creo. Las cosas que te enseñan de niño nunca te abandonan del todo- Metió la mano en el bolsilo de la chaqueta y saco un cigarrillo. Una vez llevado a la boca, continuó.- Siempre he intentado comportarme en la vida. Si veo a una anciana cargada con la compra...bueno, no le llevo las bolsas de la compra. No voy tan lejos. Pero si que le abriría las puertas y la dejaría pasar.
-Además, aunque quiséras ayudarle con la compra, ella pensaria que lo que querias era robarle
-Exacto.-asintio el hombre
-Asi es el mundo en el que vivimos.
-Si, pero aunque intente ir por el buen camino, he de asumir el hecho de que no todo es tan simple. Durante toda mi vida he hecho cosas, han sido muchas y la mayoria no eran lo que se dicen buenas.- dijo el hombre, y despues guardo silencio.
El joven volvio a apartar la vista del cuadro y miro fijamente al hombre a la cara, interrogante. El hombre, con voz queda, continuó.
-Hace mucho tiempo. En otro lugar. Maté a un hombre. - le dio una bocanada a cigarrillo.- No era mi intencion, sé que no queria matarlo. Pero tuve la culpa de aquello. Y si en ese momento y en ese lugar, yo no hubiese estado alli, quiza aquel hombre aun estaria vivo, y eso es algo que no puedo cambiar. Yo soy el culpable. Esta muerto por mi culpa. Intento aceptarlo pero no puedo. Siempre sere aquel que le arrebato la vida. Y eso nunca podre olvidarlo,... a no ser que yo también desaparezca.
-Eso ni se te ocurra.
Y padre e hijo continuaron alli, parados, observando el cuadro.


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