Y llego el momento en el que él empezó a no devolver sus llamadas.
Asi que marcó aquel numero que él no sabía que tenía, y le dijo a la mujer que se puso al teléfono que aquello le resultaba muy violento, pero como él ya no quería hablar con ella, podría por favor pedirle que seguía esperando que le devolviera sus prendas íntimas de encaje negro, las que se había quedado porque, según decía, olían a ella, a las dos. Oh, y eso le habia recordado, dijo, pues la otra mujer no decia una palabra, que queria pedirle tambien que las lavara antes de devolvérsela, y que bastaba con que se las enviara por correo. Que él ya tenía su dirección. Y que a continuación, despachado el asunto, ya puede olvidarle por completo y para siempre. Y colgó.
Un día ella tampoco te amará, y eso te romperá el corazón a ti tambien.
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2 comentarios:
Hay situaciones en esta vida en las que hay que echarle valor
;)
El complejo mundo de las relaciones... y sus consecuencias.
Bienvenido a la blogosfera.
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