miércoles, 7 de abril de 2010

Volviendo al asunto...


La habitación vacía me despierta cuando se va, como si todo el calor que traía ella se escapase por la ventana a su vez y me dejase en medio del frio, preguntándome que diablos voy a hacer.

Supongo que no puedo culpar a nadie aparte de a mi mismo. He esperado meses el momento perfecto para hablar con ella de mis sentimientos, y acabo haciéndolo cuando ella se siente más vulnerable. Cuando todo el mundo se le ha caído de las manos. Lo pude ver en sus ojos desde el principio… no estaba segura. Mierda. Yo tampoco estaba seguro, pero ese primer beso abrió una puerta que ninguno de los dos podría cerrar. Y por mi parte, no estaba seguro de que fuese lo correcto, pero no quería detenerlo. He estado enamorado de esta mujer durante demasiado tiempo, y ahora esta en mi brazos.

Mi única preocupación es hacia donde vamos. En lo referente a ella, nunca sabes lo que vendrá a continuación. De lo que estaba seguro es que no era decisión mía. Así que solo espero y observo. Vuelvo a la vida real, al trabajo. Empiezo a escribir de nuevo.

Me encierro en el trabajo e intento mantenerla fuera de la cabeza. Pero parece que la cabeza tiene otras ideas. Una hoja en blanco me devuelve la mirada vacía durante horas. Busco entre las botellas y me sirvo un whisky, esperando que el alcohol me muestre alguna solución.

El timbre me sorprende. Y de pronto estamos echados en la oscuridad, hambrientos, vivos, pero llenos de confusión. Me digo a mi mismo que este sentimiento se desvanecerá con el tiempo porque amo a esta mujer. Y el problema es que no se desvanece. Lo único que pasa es que la confusión crece.

Hemos desarrollado una especie de rutina. Ella aparece de noche, y desaparece cuando aun es oscuro, mientras yo duermo. Queda aun tanto por decir. ¿Qué hacemos? ¿Qué significa para ella? Y lo mas importante… ¿Por qué me da tanto miedo preguntarlo? De lo único que estoy seguro, es que la habitación se queda fría cuando ella se va.

martes, 9 de junio de 2009

Amistad

Tal vez no existan los buenos o lo malos amigos, tal vez solo hay amigos, gente que nos apoya cuando sufrimos, que nos estampa la dura verdad cuando nos negamos a verla, y que nos ayuda a no sentirnos tan solos en esta perra vida. Tal vez siempre vale la pena sentir miedo por ellos, y esperanzas, y vivir por ellos. Tal vez valga la pena morir por ellos, si asi debe ser. No hay buenos ni malos amigos, solo personas con las que uno quiere estar, necesita estar, personas de las que depende uno mas de lo que le gustaria admitir...




...va por ti. No me olvido de quien eras. Nos vemos al otro lado.

jueves, 28 de mayo de 2009

Interludio 11

-Todo cuanto dije cuadraba.
-Asique, segun tu, ¿la realidad es erronera?
-La realidad casi siempre es erronea

martes, 26 de mayo de 2009

¿Que anhelas?

-Perdona
Se incorporo sobre los codos, se inclino, lo beso. Se movio de pronto, lo abrazo. En silencio.
-Di algo
-No me gustaria perderte
-Pero si me tienes
-Esta noche tendra final
-Todo tiene un final- respondio con aires filosoficos.
-No- dijo el- No quiero que sea asi. Estoy cansado. Demasiado cnasado para aceptar la perspectiva de finales que son principios, tras los que hay que comenzar de nuevo. Yo quisiera...
-No hables- con un rapido y suave movimiento le puso un dedo sobre los labios- No me digas lo que quieras ni lo que anheles. Porque podrian ser que no fuera a cumplir tus deseos y eso me doleria.
El guardo silencio durante unos segundos.
-¿Y tu que es lo que anhelas? ¿Con que sueñas?
-Solo con cosas que se pueden alcanzar
-¿Y conmigo?
-A ti ya te tengo

martes, 19 de mayo de 2009

Martin (Hache)





No estais de acuerdo con el mundo que os ha tocado. Pero no hay salida. No podeis cambiarlo, hay que aceptar las reglas del juego. Pero vosotros no sois culpables. Porque todavia sois capaces de soltar una alarma por la revolucion que no pudo ser. ¡Sois unos farsantes hijos de puta que mereceis mis mas profundo desprecio!.

Niño, vamonos.

lunes, 11 de mayo de 2009

Y se perdieron en el viento

Estaba sentado en el banco, fumandose un cigarrillo. Poco a poco absorbia y notaba el agrio sabor del tabaco recorriendole la boca. Alguien vendria, estaba seguro de ello. Despues de todo, seguro que pensarian que necesitaba hablar con alguien. No comprendian que lo unico que necesitaba era un poco de tranquilidad, silencio y quiza un pico. Solo uno. Se metio las manos en los bolsillos. No, mejor no, lo ultimo que necesitaba ahora eran mas deudas. Exhalo el humo. Cuando se fue disipando, dislumbro como giraba la esquina y se le acercaba. Dios, no. El no. De todos los que podrian haber aparecido, el era la peor opcion. Se parecia demasiado a su hermana. No sabia si podria mirarle a los ojos, ni que coño le iba a contar. Cuando se encontraba a unos pasos de el, saco el paquete y le ofrecio, en silencio. El nego con la cabeza.
-Sara me dijo que estarias aqui- espero unos segundos su contestacion. Al no llegar, continuo- Me ha dolido lo que has dicho en el entierro.
-Lo siento.
-Lo se- asintio sombrio, mientras le ponia la mano en el hombro- Me he enterado de que lo sabias, desde el principio...
-Intente pararlo- le interrumpio, a la vez que le apartaba la mano-Intente salvarla.
-Lo se, te conozco- le respondio tranquilizador. Durante unos segundos se quedaron ahi, en silencio, mirando al suelo.- Hable con tu padre, y me dijo...
-¿¡Hablaste con el!?- exclamo sin contenerse.
-No te enfades, hizo bien en decirmelo. Me lo estuvo explicando todo. Entonces lo necesitaba, porque cuando el medico me dijo que el corazon era suyo... te lo juro amigo, queria morirme. Entonces me di cuenta de que seria egoista. Y tengo que cambiar... Dios, tendo que cambiar- exclamo, mientras se ponia la mano sobre su corazon. El de su hermana.- Por ella. ¿Entiendes?
-Entiendo
-¿Y que haras tu?
-¿Sobre que?
-Hombre... yo quiero cambiar. ¿Que es lo que quieres tu?
La pregutna se perdio en el viento, mientras buscaba las palabras adecuadas.
-Nada- dijo al fin- No quiero nada, no quiero que ella me perdone. Solo espero que comprendiese porque lo hice. Solo quiero lo supiera.

Y sus palabras tambien se perdieron en el viento.

lunes, 27 de abril de 2009

martes, 21 de abril de 2009

Interludio 10

-¿Porque lo hiciste? ¡Dime solo el porque!
-Por que estoy loca, trata de recordarlo.

lunes, 20 de abril de 2009

Debe de haber sido dificil...

-Debe de haber sido dificil- supuso el, sin apartar la vista de la carretera. Una leve sonrisa le asomaba por la boca.
-Si... diviertete todo lo que quieras- repuso ella dirigiendole una mirada cargada con todo menos con amor.
-No, de verdad, lo digo enserio- insistio- seis años sabiendo que tenia toda esa pasta y no se la robaste. Tengo que pensar que es un trabajo que te juraste no hacer nunca. Que despues los tiempos empeoraron y te viste obligada a cruzar la ultima linea...
-Mi nombre no es Julia- le interrumpio.
-Nunca pense que lo fuera.
Cambio de marcha y adelanto al coche que le precedia. Le lanzo varias miradas de reojo. Ella se habia quedado con la mirada perdida en el paisaje, viendo como los carteles pasaban uno a uno. El silencio se apodero del ambiente. justo cuando comenzaba a abrir la boca, ella continuo.
-Lo intente- afirmo sin moverse- Deberas que lo intente. Pense: es un buen hombre, divertido, trabajador, ...
-¿Y rico?- le sugirio con una renovada sonrisa.
-Si, tenia dinero- contesto mientras sus ojos se fijaban en el, serios, desafiantes- Pense que ayudaria. Pense que si lo tenia todo lograria ser feliz. Que no iba a interesarme...
-Por Atienza, su socio- volvio a interrumpirla.
Durante unos instantes no contesto, bajo la cabeza y su mirada se poso sobre la radio apagada.
-Habia olvidado su nombre- susurro- Tendria que haber matado a Teo.
-Claro que si. El unico tio de esta historia que no se lo merece. El hombre que te conoce tal y como eres, y te sigue amando a pesar de tu traicion. No, no puedes dejarlo con vida.
El volvio a mirar de reojo, y descubrio como dos pequeñas lagrimas caian sobre su regazo.
-Ya te habia visto sin ropa- dijo el- Pero nunca pense que te veria desnuda.
-¿Es que la gente no puede cambiar?
-Depende de la persona- filosofo el- Supongo que despues de que desaparezca el dolor, volveras a ser lo que eres.
-¿ Y que es lo que soy?- pregunto con un leve murmullo.
-Una brillante, hermosa, malvada y traicionera vivora.

jueves, 16 de abril de 2009

Grandes Esperanzas


-¿Podras Perdonarme?
-¿Es que no me conoces?
Me conocia. Y yo a ella. Siempre la habia conocido, desde el primer instante. Lo demas no importaba. Era el pasado. Como si nunca hubiera ocurrido. Era solo mi recuerdo de el.