Cuando era un niño, el cabron de mi padrastro, una vez, solo una vez nos llevo a acampar. Nunca habia estado en los bosques, y no he vuelto a estarlo desde entonces, la verdad. Pero esa vez con mi padrastro y mi hermano, agarre un sapo y me lo lleve a casa en una caja. Lo alimente con bichos que encontraba. Cucarachas mayormente, ya que era lo que mas teniamos.
Los dias que llovia, cuando por fin amainaba, solia llevarmelo a la azotea de nuestro edificio para enseñarle lo que habia fuera, y me imaginaba que le gustaria andar saltando por ahi, y creo que realmente lo hacia. Me gustaba pensar eso.
Pero esa vez... estaban los chicos mayores alli, y vieron lo que tenia...y me dijeron que iban a arrojar a mi sapo desde la azotea. Y lo iban a hacer, lo sabia, y tambien sabia que no podia dejarles hacer eso. Dejar que me lo hicieran. Asique yo mismo lo hice. Luego, baje a la calle para encontrarlo. Busque por todas partes, pero nunca lo encontre.
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