Es curioso, a veces algo te recuerda a una persona con la que perdiste el contacto hace mucho tiempo. Puede ser cualquier cosa lo que te hace recordad, un objeto, una persona, un gesto, un momento. Y después te pasas días pensando en esa misma persona y te preguntas muchas cosas, ¿Que habrá sido de ella? ¿Donde vivirá ahora? ¿Sera feliz?
Esto viene a cuento que ayer me acorde de ti, años después de que acabase todo. Fue por el día; un día gris, lluvioso, de esos en los que la gente normal se suele quedar en casa, mientras nosotros como gilipollas salíamos a mojarnos. Un día gris y lluvioso como el día que nos conocimos en la puerta del cine. Un día gris y lluvioso como el día que nos separamos en ese parque. Aquel día en que todo se fue a la mierda...
El caso es que recordándote, volví a verte tal y como eras entonces , especialmente en esas cosas que te hacían única. Esos dos ojos negros que podían leerte como si fueras un libro. Y tu pelo... eras una mujer besada por el fuego, un fuego que también llevabas dentro. Un fuego contagioso, que hacia arder todo aquello que tocaba. Ese fuego también me alcanzó a mi, aunque supongo que no lo suficientemente rápido ya que tu nunca llegaste a ver el cambio. Imagino que fue ese el precio que toco pagar. Porque, tarde o temprano, a todos nos toca pagar.
Realmente, después de que haya pasado el tiempo, entiendo que jamás llegué a comprenderte. Incluso después de haber compartido tanto, yo no te conocía. De haberlo sabido quizá las tornas hubieran cambiado, aunque no creo, pero al menos el final habría sido mas suave, para todos. Ahora es cuando me doy cuenta de que no se porque te fuiste,imagino que el accidente tenia mucho que ver, pero no lo era todo. Supongo que nunca lo llegaré a saber.
Mierda. No se porque vuelvo a pensar en ti. No debería hacerlo. Obsesionarse con el pasado tiene sus cosas buenas, pero son muy pocas. Ja. Quizá algún día leerás esto y te reirás, seria lo propio. Nunca estuve seguro de si me tomabas en serio. De todas formas, ya no importa.
Algún día, en algún lugar...
Esto viene a cuento que ayer me acorde de ti, años después de que acabase todo. Fue por el día; un día gris, lluvioso, de esos en los que la gente normal se suele quedar en casa, mientras nosotros como gilipollas salíamos a mojarnos. Un día gris y lluvioso como el día que nos conocimos en la puerta del cine. Un día gris y lluvioso como el día que nos separamos en ese parque. Aquel día en que todo se fue a la mierda...El caso es que recordándote, volví a verte tal y como eras entonces , especialmente en esas cosas que te hacían única. Esos dos ojos negros que podían leerte como si fueras un libro. Y tu pelo... eras una mujer besada por el fuego, un fuego que también llevabas dentro. Un fuego contagioso, que hacia arder todo aquello que tocaba. Ese fuego también me alcanzó a mi, aunque supongo que no lo suficientemente rápido ya que tu nunca llegaste a ver el cambio. Imagino que fue ese el precio que toco pagar. Porque, tarde o temprano, a todos nos toca pagar.
Realmente, después de que haya pasado el tiempo, entiendo que jamás llegué a comprenderte. Incluso después de haber compartido tanto, yo no te conocía. De haberlo sabido quizá las tornas hubieran cambiado, aunque no creo, pero al menos el final habría sido mas suave, para todos. Ahora es cuando me doy cuenta de que no se porque te fuiste,imagino que el accidente tenia mucho que ver, pero no lo era todo. Supongo que nunca lo llegaré a saber.
Mierda. No se porque vuelvo a pensar en ti. No debería hacerlo. Obsesionarse con el pasado tiene sus cosas buenas, pero son muy pocas. Ja. Quizá algún día leerás esto y te reirás, seria lo propio. Nunca estuve seguro de si me tomabas en serio. De todas formas, ya no importa.Algún día, en algún lugar...

2 comentarios:
(...)ya que tu nunca llegaste a ver el cambio(...)
Me ha dado un pellizco esa frase que cito textualmente. Nunca es buen momento para una retirada, siempre le queda a alguien alguna tarea pendiente que resolver.
Necesitaste paciencia primo, paciencia...
A veces, las situaciones se escapan de las manos y poco se puede hacer para remediarlas.
Por mucho que nos gustaria...
Un saludo!
Publicar un comentario